viernes, 27 de julio de 2012
6 a.m
Las 6 a.m.
Mis despertares son grises,
fríos,
húmedos
y preceden de noches confusas,
calurosas,
giratorias.
Corro con sombras que besan mis oídos
y un amor claro ilumina mi pecho.
Regalas rayos violetas a mi aura.
Mis despertares son grises,
fríos,
húmedos
y preceden de noches confusas,
calurosas,
giratorias.
Corro con sombras que besan mis oídos
y un amor claro ilumina mi pecho.
Regalas rayos violetas a mi aura.
Hasta que la luna
Me sentaría frente a mí toda la tarde para verme.
Tomaría café hasta que la luna enfríe las ilusiones que no encuentro.
Volaría tierras que esperan, sólo para creer que hubo un pasado.
Tomaría café hasta que la luna enfríe las ilusiones que no encuentro.
Volaría tierras que esperan, sólo para creer que hubo un pasado.
Literatura en progreso
Así prefiero vivir
siempre de viaje.
Literatura en progreso
despertares violentos,
terminales que son comienzos.
Así prefiero vivir,
en las manos de quien hoy es el amor.
Colchones en el suelo,
ceniceros llenos,
literatura en progreso.
Construiremos un castillo que
jamás será seguro,
pero hombre,
que felices seremos.
Gritare cuando quiera perdonar
y te abandonare en el momento que más te ame;
porque así prefiero recordar.
Y si esperabas que la vida deje flores
en tu ventana cada vez que llorabas,
nena, ¡como te equivocaste!
Caminando con la juventud del viento,
botellas de agua,
pasaportes y manzanas.
Así prefiero vivir
con la imagen de tu sangre entre mis piernas,
de tu espalda entregada,
de dolores en el pecho,
palabras no miradas,
música presente,
escenarios calientes
besos, orgasmos, volantes.
Así prefiero vivir, siempre de viaje
y te abandonare en el momento que mas te ame
pero hay hombre… que felices seremos.
siempre de viaje.
Literatura en progreso
despertares violentos,
terminales que son comienzos.
Así prefiero vivir,
en las manos de quien hoy es el amor.
Colchones en el suelo,
ceniceros llenos,
literatura en progreso.
Construiremos un castillo que
jamás será seguro,
pero hombre,
que felices seremos.
Gritare cuando quiera perdonar
y te abandonare en el momento que más te ame;
porque así prefiero recordar.
Y si esperabas que la vida deje flores
en tu ventana cada vez que llorabas,
nena, ¡como te equivocaste!
Caminando con la juventud del viento,
botellas de agua,
pasaportes y manzanas.
Así prefiero vivir
con la imagen de tu sangre entre mis piernas,
de tu espalda entregada,
de dolores en el pecho,
palabras no miradas,
música presente,
escenarios calientes
besos, orgasmos, volantes.
Así prefiero vivir, siempre de viaje
y te abandonare en el momento que mas te ame
pero hay hombre… que felices seremos.
Creo

Buenos días hermanos os habla la hermana Clitorina , directamente del la cogregación " Violines del Señor" en el día de hoy tenemos el agrado de recibir las palabras del Padre Bernaberga, juntemos los corazones y digamos juntos el credo que el señor nos enseño.
Creo en el aborto y en el abuso todo poderoso,
creador de la riqueza, el poder y la iglesia.
Creo en la violación de la inocencia,
en la explotación infantil y en la pena de muerte,
que fue concebida por obra y gracia de nuestros oligarcas.
Creo en Benedicristo, en el espíritu fascista y en la tortura a los idealistas.
Creo en la aniquilación de los pobres, en las enfermedades de los homosexuales y en el maltrato a los animales.
Creo que el fin justifica los medios,
creo en el dios Dinero.
Creo en la falta de derechos y oportunidades para los pobres.
El que quiere trabajo que se humille,
el que quiere dignidad que se la gane
y el que quiere salud ¡que la pague!
Creo en las razas fuertes,
en la discriminación del inválido,
en el aislamiento de los retrasados
y en el abandono de los jubilados.
Creo en el gran imperio Anglosajón
donde reina papá Dios,
la tierra de las oportunidades
¡Sudamérica agáchate!
Creo en el dedito en el culo y en el empujoncito necesario.
El reino de los cielos será de los niños…
Y en el cielo violamos,
Penetramos,
Abusamos,
Manipulamos,
No olvidéis hermanos que los últimos serán los primeros… en ser
Humillados,
Encarcelados,
Discriminados,
Golpeados,
Ignorados,
Despojados
Burlados
Exiliados,
Ultrajados,
Olvidados y
Asesinados.
Recordad hermanos vuestras palabras y no olvidéis vivir acobardado ante el reino del señor.
AMEN
Que así sea.
No me abandones (Ni en sueños)
Dos destinos penetran la cuestionable memoria de mi activo mundo onírico,
denso, húmedo, profundo, brujo.
En un sueño, camino sola por pasillos de casas , abro una puerta y descubro habitaciones que jamás nadie vio , que sólo yo pude intuir, colores de sangre y cielo, rojo y azul, sensación de placer temeroso… nunca entro, sólo muestro mi hallazgo ante la mirada impávida del habitante.
Después, y he aquí el sueño viajero que cada ciertas tormentas me posee…
Despierto y tengo 18 años, éstos últimos 13 años de vida no han existido, nada viví realmente, todo fue un largo e intenso sentir...en mi mente, en el viaje de mi espíritu al futuro; en un país cercano , extraño, que aún no amaba como hoy.
Tengo 18 años de nuevo.
Despierto, veo los adornos de mi mesa de luz, la ventana frente al escritorio, la inmensa, fantasmal, solitaria y diplomática mansión a la que acababa de llegar con mis viejos.
¡No!…todavía no me fuí, me angustio.
Entra Teo, laburaba en casa y fue mi primer amiga trasandina, me dice que me levante, que el almuerzo está listo, me quedé leyendo, estudio teatro de noche, tengo 18 años, nada fue cierto.
Estoy otra vez en los despertares del exilio.
Estoy otra vez ingenua, triste, cerrada, sola, con mis deseos.
Nada pasó, no pasó mi desarraigo, la carrera, el teatro, los viajes, los amigos, Santiago, las giras, Valparaíso, , la ausencia, las drogas locas.
Nada pasó, no pasó Buenos Aires, el amor, éste hogar, tu mirada, mi reencuentro, los escenarios, el sexo, la poesía.
He vivido el destino de lo posible, he saboreado el placer de muchos errores, gente muy buena, aciertos inolvidables, he vuelto patria, he dejado otra, he regresado a mi esquina, todo, todo... durmiendo.
Vuelvo a mis 18, me levanto, camino al escritorio, hay cartas que lloran distancias, hay peluches pelotudos, hay tragedia griega, hay tanto dolor…
Caigo de espaldas, aterrizo en el sofá cama, entra el puto rayo de luz de siempre que me da en el ojo derecho y volví… me alivio, volví… al alivio, a mis libros, a mis manos, a mi sonrisa clara, la que no nombra imposibles.
Vuelven los desordenes de horarios, los despertares orando, los días intensos y largos, mi puteada al despertar, mi alegría al salir, mi vida, hermosa, variada, sicótica a veces, pobre otras tantas, mi vida llena de amor, mi compañero, el teatro latente en mi concha, si en mi concha y en el pecho el grito que ya no te escupe, que ya no te escucha represión.
Vuelve mi vida como un ancla.
Me redimo ante ti presente, despiértame. No te abandono, no me abandones.
denso, húmedo, profundo, brujo.
En un sueño, camino sola por pasillos de casas , abro una puerta y descubro habitaciones que jamás nadie vio , que sólo yo pude intuir, colores de sangre y cielo, rojo y azul, sensación de placer temeroso… nunca entro, sólo muestro mi hallazgo ante la mirada impávida del habitante.
Después, y he aquí el sueño viajero que cada ciertas tormentas me posee…
Despierto y tengo 18 años, éstos últimos 13 años de vida no han existido, nada viví realmente, todo fue un largo e intenso sentir...en mi mente, en el viaje de mi espíritu al futuro; en un país cercano , extraño, que aún no amaba como hoy.
Tengo 18 años de nuevo.
Despierto, veo los adornos de mi mesa de luz, la ventana frente al escritorio, la inmensa, fantasmal, solitaria y diplomática mansión a la que acababa de llegar con mis viejos.
¡No!…todavía no me fuí, me angustio.
Entra Teo, laburaba en casa y fue mi primer amiga trasandina, me dice que me levante, que el almuerzo está listo, me quedé leyendo, estudio teatro de noche, tengo 18 años, nada fue cierto.
Estoy otra vez en los despertares del exilio.
Estoy otra vez ingenua, triste, cerrada, sola, con mis deseos.
Nada pasó, no pasó mi desarraigo, la carrera, el teatro, los viajes, los amigos, Santiago, las giras, Valparaíso, , la ausencia, las drogas locas.
Nada pasó, no pasó Buenos Aires, el amor, éste hogar, tu mirada, mi reencuentro, los escenarios, el sexo, la poesía.
He vivido el destino de lo posible, he saboreado el placer de muchos errores, gente muy buena, aciertos inolvidables, he vuelto patria, he dejado otra, he regresado a mi esquina, todo, todo... durmiendo.
Vuelvo a mis 18, me levanto, camino al escritorio, hay cartas que lloran distancias, hay peluches pelotudos, hay tragedia griega, hay tanto dolor…
Caigo de espaldas, aterrizo en el sofá cama, entra el puto rayo de luz de siempre que me da en el ojo derecho y volví… me alivio, volví… al alivio, a mis libros, a mis manos, a mi sonrisa clara, la que no nombra imposibles.
Vuelven los desordenes de horarios, los despertares orando, los días intensos y largos, mi puteada al despertar, mi alegría al salir, mi vida, hermosa, variada, sicótica a veces, pobre otras tantas, mi vida llena de amor, mi compañero, el teatro latente en mi concha, si en mi concha y en el pecho el grito que ya no te escupe, que ya no te escucha represión.
Vuelve mi vida como un ancla.
Me redimo ante ti presente, despiértame. No te abandono, no me abandones.
El Gen de mi locura
Un día como hoy solo puede ser salvado por las letras.
Dormirá en la memoria con las palabras de ésta esquina.
Camino más de tres horas,
en linea recta,
resignada,
presente,
y los pensamientos estallan en mis pies.
Hoy no desperté.
Estoy drogada en mi ser... y sin flores.
En las cinco sillas de la esperanza,
cambio papel por café,
vacio por consuelo,
nostalgia por viento.
El atardecer recibe la nada.
El gen, el gen, el gen de mi locura
(herencia soñada en dharma)
es un camino de ida a la renuncia.
Y me entrego.
Tal vez la vida es menos de lo que siento.
Tal vez no hay secreto.
Tal vez no existe el secreto
Dormirá en la memoria con las palabras de ésta esquina.
Camino más de tres horas,
en linea recta,
resignada,
presente,
y los pensamientos estallan en mis pies.
Hoy no desperté.
Estoy drogada en mi ser... y sin flores.
En las cinco sillas de la esperanza,
cambio papel por café,
vacio por consuelo,
nostalgia por viento.
El atardecer recibe la nada.
El gen, el gen, el gen de mi locura
(herencia soñada en dharma)
es un camino de ida a la renuncia.
Y me entrego.
Tal vez la vida es menos de lo que siento.
Tal vez no hay secreto.
Tal vez no existe el secreto
Al son del Dinero
Flavia Brawn, 42
años, perito comercial, cajera, pero me gusta el arte.
Vivo sola, con mis canarios; trabajo 14 horas por día horas por día, llego una hora antes, tomo un te, prendo la radio, cuento los billetes, las monedas, los cheques, ordeno las facturas, lustro el escritorio, barro el piso y repaso el vidrio.
No tengo computadoras ni compañeras chismosas y puedo sacarme los zapatos después de las 10 que se va mi jefa…nunca supe si le caigo bien o mal, a mi ella me cae mal porque fuma en mi cubículo y mete todo en una bolsa negra, hace un bollo, me mira de costado y sonríe como burlándose del tiempo que perdí ordenándole su dinero mientras la ceniza del cigarrillo cae en mi escritorio recién lustrado.
Cuando se va repaso el mueble con un lustra muebles, tiro desodorante y si no hay gente me quedo diez minutos parada afuera, para no ahogarme.
El caballero de la cerrajería siempre aprovecha ese momento para conversarme de llaves, manijas, llaveros, yo le cuento que los cheques ya no son lo mismo de antes, que no hay monedas y que mi jefa no acepta tarjetas de crédito, y en lo mejor de nuestra fusión, en lo más profundo de nuestro dialogo, siempre vuelve esa vieja metiche porque se olvidó los puchos. ¿Y que va a pasar? Cuando entro, hay olor a lavanda, ¡qué rica la lavanda! es como el jabón Heno de Pravia, aromas que jamás pasaran de moda.
¿Me puedo ir? No se que mas contarle, ya le di muchos detalles por ser un desconocido, quiero volver al trabajo.
Si llego a ver a una rubia teñida reemplazándome, le clavo las uñas en el cuero cabelludo hasta arrancárselo. Es que odio a las rubias teñidas. Los hombres se casan con morochas pero hacen la cochinada con las teñidas.
No. Yo no estoy de acuerdo con lo que le han contado a usted .
Espero que la panadera no haya sido, porque si ella fue le meto la cara al nietito en manteca hirviendo.
Yo soy una persona tranquila, no molesto a nadie.A mí me gusta la música y divertirme con los concursos de radio.
Sin música no puedo contar, sin música los números me confunden. Monedas: ritmos rápidos, billetes: romántico, Cheques: folclore, limpieza: clásica y para cerrar caja pongo el disco escogido del día. A veces, cuando estoy inspirada hago un paisaje sobre el escritorio, las monedas son las estrellas, los billetes de diez el tronco de los arboles, los de cien los rayos violetas que envía el Señor, usted no, el de arriba, el que vio toda la verdad, el que sabe que yo quería ser artista… todo para que esa vieja escoria haga todo un bollo en esa bolsa asquerosa que le haría tragar.
Porque yo quería ser artista. Música, actriz, bailarina, cantante, pintura, cantante, artista.
Pero no. Pero no. Pero no. Pero no. Pero no. Pero no. Pero no. Pero no.
Entonces me dedique a escribir poesía…
Pequeños poemitas
pedacitos de almita
que sacan mi penita
en esta tardecita.
Vomititos de verdades
en letritas chiquitas,
reflejitos de rencorcitos,
retacitos de mieditos.
Espejos de una enferma
manera de callar.
¿Le gusto? Callar genera dolor y el dolor es muy poético ¿sabe? Y causar dolor, generar dolor en una persona es un place inigualable.
No es verdad que ataqué a mi jefa sin motivo. El desorden es un motivo. El desorden es el único motivo que me saca de mis casillas.
Es verdad, rompió el vidrio con su cuerpo y al caer la patié. Pero solo para ver si estaba viva.
Todo podría haber sido tan simple, limpio y ordenado
Si ella hubiese hecho ruido con la llave al abrir la puerta que esta a mis espaldas yo la habría escuchado entrar, si ella no hubiese apoyado silenciosamente su mano sobre en mi espalda el té estaría en mi estomago y no en su cara, si ella no fumase dentro de mi casilla no me hubiese quemado el escritorio , si ella hubiese guardado y ordenado los billetes, monedas, cheques y facturas, los billetes, monedas, cheques y facturas, los billetes, monedas, cheques y facturas como correspondía, yo no estaría aquí Sr. Policía.
Soy una mujer
solitaria con un trabajo solitario.
Cobro cuentas en
un cubículo de dos por dos de 8 a 20. Atiendo hasta las seis, después cuento
los billetes, las monedas, ordeno las facturas, lustro mi escritorio, barro el
piso y limpio el vidrio con diarios y vinagre.Vivo sola, con mis canarios; trabajo 14 horas por día horas por día, llego una hora antes, tomo un te, prendo la radio, cuento los billetes, las monedas, los cheques, ordeno las facturas, lustro el escritorio, barro el piso y repaso el vidrio.
No tengo computadoras ni compañeras chismosas y puedo sacarme los zapatos después de las 10 que se va mi jefa…nunca supe si le caigo bien o mal, a mi ella me cae mal porque fuma en mi cubículo y mete todo en una bolsa negra, hace un bollo, me mira de costado y sonríe como burlándose del tiempo que perdí ordenándole su dinero mientras la ceniza del cigarrillo cae en mi escritorio recién lustrado.
Cuando se va repaso el mueble con un lustra muebles, tiro desodorante y si no hay gente me quedo diez minutos parada afuera, para no ahogarme.
El caballero de la cerrajería siempre aprovecha ese momento para conversarme de llaves, manijas, llaveros, yo le cuento que los cheques ya no son lo mismo de antes, que no hay monedas y que mi jefa no acepta tarjetas de crédito, y en lo mejor de nuestra fusión, en lo más profundo de nuestro dialogo, siempre vuelve esa vieja metiche porque se olvidó los puchos. ¿Y que va a pasar? Cuando entro, hay olor a lavanda, ¡qué rica la lavanda! es como el jabón Heno de Pravia, aromas que jamás pasaran de moda.
¿Me puedo ir? No se que mas contarle, ya le di muchos detalles por ser un desconocido, quiero volver al trabajo.
Si llego a ver a una rubia teñida reemplazándome, le clavo las uñas en el cuero cabelludo hasta arrancárselo. Es que odio a las rubias teñidas. Los hombres se casan con morochas pero hacen la cochinada con las teñidas.
No. Yo no estoy de acuerdo con lo que le han contado a usted .
Espero que la panadera no haya sido, porque si ella fue le meto la cara al nietito en manteca hirviendo.
Yo soy una persona tranquila, no molesto a nadie.A mí me gusta la música y divertirme con los concursos de radio.
Sin música no puedo contar, sin música los números me confunden. Monedas: ritmos rápidos, billetes: romántico, Cheques: folclore, limpieza: clásica y para cerrar caja pongo el disco escogido del día. A veces, cuando estoy inspirada hago un paisaje sobre el escritorio, las monedas son las estrellas, los billetes de diez el tronco de los arboles, los de cien los rayos violetas que envía el Señor, usted no, el de arriba, el que vio toda la verdad, el que sabe que yo quería ser artista… todo para que esa vieja escoria haga todo un bollo en esa bolsa asquerosa que le haría tragar.
Porque yo quería ser artista. Música, actriz, bailarina, cantante, pintura, cantante, artista.
Pero no. Pero no. Pero no. Pero no. Pero no. Pero no. Pero no. Pero no.
Entonces me dedique a escribir poesía…
Pequeños poemitas
pedacitos de almita
que sacan mi penita
en esta tardecita.
Vomititos de verdades
en letritas chiquitas,
reflejitos de rencorcitos,
retacitos de mieditos.
Espejos de una enferma
manera de callar.
¿Le gusto? Callar genera dolor y el dolor es muy poético ¿sabe? Y causar dolor, generar dolor en una persona es un place inigualable.
No es verdad que ataqué a mi jefa sin motivo. El desorden es un motivo. El desorden es el único motivo que me saca de mis casillas.
Es verdad, rompió el vidrio con su cuerpo y al caer la patié. Pero solo para ver si estaba viva.
Todo podría haber sido tan simple, limpio y ordenado
Si ella hubiese hecho ruido con la llave al abrir la puerta que esta a mis espaldas yo la habría escuchado entrar, si ella no hubiese apoyado silenciosamente su mano sobre en mi espalda el té estaría en mi estomago y no en su cara, si ella no fumase dentro de mi casilla no me hubiese quemado el escritorio , si ella hubiese guardado y ordenado los billetes, monedas, cheques y facturas, los billetes, monedas, cheques y facturas, los billetes, monedas, cheques y facturas como correspondía, yo no estaría aquí Sr. Policía.
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